Ir al contenido principal

"Resolved"-He Resuelto-Steve Lawson

Durante los últimos cuatro años, he hablado en una conferencia en la costa oeste denominada “Resolved” (Resuelto).  El nombre se deriva de las Resoluciones de Jonathan Edwards  y está dirigida a estudiantes universitarios y “de veinti tantos” en la próxima generación.  Siendo un joven de dieciocho y diecinueve años, Edwards escribió setenta resoluciones, las cuales se convirtieron  en su declaración  de misión  personal para guiar su vida.   Para iniciar la primera conferencia, hablé de la primera resolución de Edwards, lo que Edwards  determinó que sería la única y más importante búsqueda en su vida- la gloria de Dios.
El joven Edwards comenzó sus Resoluciones con lo que él deseaba colocar como el motor de su vida-una pasión del todo absorbente por perseguir la gloria de Dios.  “He Resuelto: que voy a hacer todo lo que creo que es de mayor gloria para Dios, para mi bien, provecho y gozo, durante toda mi existencia, sin nunca tomar en consideración el tiempo que eso conlleve, ya sea ahora o pasen muchas miríadas de edades.   He Resuelto:  hacer cualquier cosa que creo es mi deber, y que sea para el mayor bien y provecho de la humanidad en general.  He Resuelto: a hacer esto independientemente de las dificultades que enfrente, no importando cuántas o cuán grandes sean.”  

Comentarios

Entradas populares de este blog

Diez Principios Poderosos para el Servicio Cristiano

1. El Fundamento del Ministerio es el Carácter 2. La Naturaleza del Ministerio es el Servicio 3. El Motivo del Ministerio es el Amor 4. La Medida del Ministerio es el Sacrificio 5. La Autoridad del Ministerio es la Sumisión 6. El Propósito del Ministerio es la Gloria de Dios 7. Las Herramientas del Ministerio son la Palabra de Dios y la Oración 8. El Privilegio del Ministerio es el Crecimiento 9. El Poder del Ministerio es el Espíritu Santo 10. El Modelo del Ministerio es Jesucristo Si estás sirviendo en algún ministerio dentro de la vida de la iglesia local, debes considerar seriamente estos diez principios bíblicos. Tomado de: Warren & David Wiersbe. Ten Power Principles for Christian Service. 1997.

Los Peligros de la Irrealidad de la Computadora-John Piper

Cinco Resoluciones ¿Hay alguna garantía bíblica para las resoluciones personales?  Algo muy cercano es el concepto bíblico de hacer votos y guardarlos.  "Hagan votos al Señor su Dios, y cúmplanlos" ( Salmo 76:11 ).  Como todo lo demás de valor, se puede abusar de esto y convertirlo en una negociación presuntuosa con el Todopoderoso.  Pero no tiene que sera así. Uno puede mirar en su propio corazón y ver la debilidad de la carne y decirle a Dios: "Sé que, si se me deja a mi propio arbitrio, arruinaré mi vida. No presumo de tener la capacidad en mí mismo de guardar las promesas o votos que te hago.  Te agradezco por la promesa bíblica de que tú pondrás reverencia en mi corazón para impedirme que te deje ( Jeremías 32:40) , y de que tú obrarás en mí lo que agrada a tu vista ( Hebreos 13:21 ). Creo que un medio pequeño que has ordenado para impedirme que te deje es el hacer votos.  Por favor, muéstrame cuándo esto es apropiado, y concédeme la gracia de hacer ...

"Traédmelo"-Marcos 9:19-Lecturas Matutinas

Con desesperación, el decepcionado padre se volvió de los discípulos al Maestro.  Su hijo estaba en la peor condición posible, y todos los medios habían fracasado, pero el pobre niño fue pronto librado del maligno, cuando el padre obedeció, con fe, el pedido de Jesús: "Traédmelo".  Los hijos son dones preciosos de Dios, pero nos producen ansiedades.  Pueden ser motivo de gran gozo, o de gran amargura, para sus padres; pueden estar llenos del Espíritu de Dios o poseídos de un espíritu malo.  En todos los casos, la Palabra de Dios nos da una receta para la cura de todos los males: "Traédmelo".  ¡Dios nos enseñe a elevar oraciones más agonizantes en favor de nuestros hijos mientras son pequeños!  El pecado está en ellos, empecemos a atacarlo con oración.  El clamor en favor de nuestros vástagos debiera preceder a los lamentos que anuncian su venida a este mundo de pecado.